martes, 14 de octubre de 2014

Crianza y adopción de bebés mestizos causan polémica.

¿Cuál es el precio de ser obligado a criar un bebé mestizo?

Es una pregunta poco habitual que se deriva de una demanda poco común provocada por una inseminación que salió mal. Además, ha provocado una discusión extraordinaria que toca temas de raza, maternidad, sexualidad y justicia, aunque el debate comienza con una premisa básica: debes recibir aquello por lo que pagaste.

Jennifer Cramblett y su esposa, Amanda Zinkon, querían un bebé blanco. Fueron al Banco de Esperma Midwest, cerca de Chicago, y escogieron el de un donador blanco y de ojos azules, el número 380, quien tenía cierto parecido con Zinkon. Cuando Cramblett tenía cinco meses de embarazo, se enteraron de que la habían inseminado con el del donante 330, un hombre de raza negra.

"La pareja no recibió lo que pidió, que era un donante en particular. La empresa cometió un error y debe pagar por eso", opinó Jessica Barrow, profesional de tecnología de la información de un suburbio de Detroit.

Barrow es de raza negra, lesbiana y su pareja es blanca. Ellas consideraron la idea de que la mujer blanca fuera inseminada. Cuando estudiaban a los donantes quisieron esperma de un hombre negro para tener un bebé que tuviera las características raciales de ambas.

"Ellas no están diciendo nada racista, no dicen que no quieren un bebé de raza negra", dijo Barrow en referencia a Cramblett y Zinkon, quienes expresan su amor por la niña que hoy tiene 2 años. "Lo que dicen es que pidieron algo y les dieron otra cosa, y ahora tienen que ajustarse a eso".

El "ajuste" es una de las principales alegaciones en la demanda de Cramblett. En ella se indica el estrés y la ansiedad que causa criar a una niña de piel oscura en Uniontown, Ohio, donde la población es mayoritariamente blanca, que según Cramblett es intolerante. Hasta algunos miembros de su familia tienen orientaciones racistas inconscientes, señala la demanda.

Eso lleva a algunos a creer que Cramblett pide que se le pague por las dificultades que muchos padres negros, y padres blancos que adoptan a niños de raza negra, enfrentan sin compensación.

"No creo que merezca más por ser la madre blanca de un niño negro que cualquier otro padre de un niño negro", opinó Rory Mullen, quien adoptó a su hija.

Desconocidos han preguntado a Mullen por qué no adoptó una niña blanca. Uno dijo frente a su entonces esposo que Mullen seguramente lo había engañado con un hombre negro.

Desde las épocas de la esclavitud hasta la década de 1960 era común y aceptado tácitamente que hombres blancos tuvieran hijos con mujeres negras, aunque había pocas cosas tan escandalosas como que una mujer blanca tuviera un hijo negro.

Esa historia hizo que Denene Millner, autora del blog MyBrownBaby.com, dijera que la demanda "tiene su raíz en el miedo, está fundada en la ciénaga del racismo y de la pureza del linaje blanco".

"Ella simplemente no puede entender lo que significa, en esencia, ser una madre negra y tener que navegar y negociar con un mundo racista en nombre del ser humano que ella dio a luz", escribió Millner.

Darron Smith, coautor de "White Parents, Black Children: Experiencing Transracial Adoption" (Padres blancos, niños negros: Experimentado la adopción entre razas", dijo que la demanda refleja actitudes racistas en Estados Unidos que aún no han sido examinadas.

"Esta demanda demuestra el valor del color de la piel", dijo Smith, quien es profesor de la Universidad Estatal de Wichita.

No obstante, los defensores de Cramblett dicen que no debería ser castigada por no estar preparada.

"Las personas blancas que no tienen relaciones con personas negras no necesariamente comprenden los desafíos que los negros encuentran en todas las facetas de su vida. Esta pareja no esperaba eso y ahora tienen que lidiar con el problema", dijo Rachel Dube, propietaria de un negocio de deportes juveniles en Nueva York.

(Fuente: www.am.com.mx)

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